lunes, 23 de julio de 2012

Maldito 23.


3 años, 3 putos años sin ti. ¿Sabes? Te echo mucho de menos. Te sigo queriendo igual o más de lo que te quería. Fuiste, eres y serás la mejor persona del mundo.
Me cuesta tanto todo esto. Cuando tú estabas aquí, todo era más fácil.
Abuelo, tú eras el que cada día me sacaba una sonrisa, el que si me veía cabreada por algo me decía que no merecía la pena, que había que estar bien porque la vida era muy corta. Tú eras el que conseguía hacerme sentir la niña más querida del  mundo. Para mí tener tu cariño ha sido lo más grande que he podido tener, para mí tenerte como abuelo ha sido el premio más grande que he tenido, para mí el que alguien por la calle me diga que mi abuelo era muy buena persona es un orgullo. ¿Sabes? Me siento muy orgullosa de ser tu nieta. Hay abuelos que pasan de sus nietos, hay abuelos que solo quieren joder a sus hijos/nietos, pero tú, tú… tú hacías todo lo posible por vernos a todos bien, unidos, felices, alegres… Tú conseguías que cualquier pequeña discusión acabase en carcajadas. Tú nos mantenías a todos unidos.
En estos 3 últimos años lo he pasado fatal, abuelo. Tú ausencia me mata. Tú eras el que me daba la fuerza necesaria para seguir adelante y desde que nos dejaste… ya nada ha vuelto a ser igual. Ya no soy esa niña risueña que andaba todo el día con una sonrisa de oreja a oreja, esa niña feliz. ¿Te acuerdas de que antes era muy valiente? ¿De qué decía todo lo que quería o sentía sin pensar en nada más?¿Te acuerdas que antes hacía lo que fuese por conseguir lo que quería?¿Te acuerdas, abuelo? Pues ya no, desde ese verano de 2009 me volví la niña más cobarde del mundo. Perdí las ganas de luchar por lo que quería, sentía que la vida había sido injusta con todos nosotros, había sido injusta. ¿Sabes? Pienso que aquel día, debí desaparecer yo y no tú. Tú no te lo merecías.
Sé que cuando te detectaron eso, te viniste abajo, no sé qué te paso abuelo, así no eras tú. Se te vino como una depresión encima enorme. Al principio me dolía verte así, era como… no lo sé, pero me sentía fatal, me sentía culpable. Y no sé que día fue que decidí estar contigo todos los días, todos, sin excepción alguna. Necesitaba estar a tu lado a cada momento para asegurarme que sonreías y tirabas para adelante. Cada vez que me acuerdo de todas las tonterías que hice…. Sólo lo hacía para que tú sonrieses. Por verte a ti feliz, di la vida, y la volvería a dar encantada. Porque verte a ti feliz, me hacía tan feliz a ti.
Abuelo, siento que todo es una mierda. Has dejado un vacío tan, tan, tan grande. Sé que el lugar que tú ocupas en mi corazón nunca nadie podrá ocuparlo. Es tuyo y siempre lo será. Y aunque entren en mi vida personas nuevas, que sepas que ese hueco, que no es nada pequeño, te lo aseguro, siempre va a ser tuyo. No te he olvidado ni un solo día. Todos, todos los días desde aquel verano me acuerdo de ti. Porque por muy mal que esté, pensar en los momentos que pasamos juntos, me saca una sonrisa.
Lo he pasado tan mal abuelo, pero tan mal. En muchos momentos me he sentido tan sola… No sabes cuantas gilipolleces hice pensando que estarían mejor sin mí. Los pensamientos suicidas los llamo yo. No sabes cuantas veces se me pasa por la cabeza desaparecer de este mundo, simplemente porque me faltas, porque no tengo a nadie a mi lado que me empuje hacia delante cómo tú lo hacías, porque he recibido tantos palos… Yo intento seguir adelante, pero siempre sale mal. A veces me pregunto porque existo, porque narices me tuvieron que tener a mí. Abuelo, mucha gente se ha ido de este mundo sin merecerlo, y yo, yo que no merezco estar aquí, sigo aquí. Sigo en este mundo de mierda. No quiero, odio pasarlo mal.
Bueno, decirte que ahora estoy un poco mejor, la tengo a ella, bueno perdón, “la tengo”, porque con 20km de distancia, ya sabrás que es un tanto difícil. Pero ella… consigue hacerme sonreír tooodos los días, aunque discutamos. Abuelo, ¿lo ves normal? A veces tenemos unas broncas gordas, y todo por tonterías, vamos… Pero al final consigue que lo arreglemos y me saca una sonrisa. Sin ella no puedo vivir abuelo, es mi alegría diaria. Muchas veces no le he dicho que he estado mal, porque no quiero que se preocupe ni nada, y sin ella saberlo, muchos días a conseguido hacerme feliz, y olvidar lo jodido que es todo. Es la mejor abuelo, ojalá estuvieras aquí para poder verla. Por cierto, tú y su abuelo eráis amigo. Sí, sí, sí, estoy segura de que te acordarías de ella, segurísima.
En general estamos bien. La enana… la enana ha crecido un montón, está muy alta. Abuelo, tendrías que ver lo guapa que está. Creo que debe dedicarse a la moda o algo de eso, porque es que va para eso. Tiene una pavera… El otro día me hizo esta pregunta: ¿Tú crees que tendré novio alguna vez? ¿Tú te crees abuelo, que con 13 años me haga esa pregunta? Está tonta… Pero vamos, sabes de sobra que sin ella no se vivir. La mamá está bien. Bueno, no, no, en realidad no está bien. Ella no nos dice nada, pero sé que lo pasa mal. Cuando nos dejaste lo pasó muy mal, ella reía y esas cosas, pero se le notaba que estaba fatal. Ahora, otra vez, papá está en paro, y los dos lo están mal. Lo sé, ellos hacen que no, intentan reír y seguir adelante por nosotras, pero yo les noto como están. Por eso hago el tonto durante todo el día. Ya sabes que a las personas que quiero no me gusta verlas mal, abuelo.
Cómo odio los 23 de julio, pero los odio con todas mi fuerzas. Ese día acabó todo, acabó tu vida, acabaron mis ganas de seguir adelante… Todo. Pero aquí estoy, 3 años después, escribiéndote este rollazo, que sé que jamás lo podrás leer. A veces, pienso que me cuidas desde arriba, y miro al cielo, y es como que me siento acompañada, me siento arropada, por ti.
Decirte que te quiero muchísimo y que siempre, siempre, siempre te voy a querer. Que todos los días me acuerdo de ti, todos. Que te echo muchísimo de menos. Que daría la vida por volver a abrazarte, a mirar esos ojos azules que tanto me gustaban a mí.

“Y a pesar de lo lejos que estés sigue viva tu magia en mi ser. […] Yo no te olvidaré…”